Cómo ser profesora y no morir en el intento

Nos encontramos en esos días en que el colegio está casi desprovisto de alumnos (pese a esos exámenes de septiembre temidos), en los que te paseas por las aulas mirando el material que falta, los ordenadores estropeados, las cosas que se necesitan para empezar bien, y recibes el silencio de los pasillos.

Te da tiempo a pensar en la falta que hacen esos niños ahí, aún con los vozarrones y las risas a volumen desmesuradamente alto. ¡¡¡Qué feo se ve un colegio sin niños!!!. Sientes el aguijón de la vocación que jamás tuviste hasta hace unos (relativamente) pocos años y te das cuenta de que este año cumples la mayoría de edad en tu centro, en un centro de secundaria.

Porque en noviembre van a ser 18 los años que han pasado desde que decidí cambiar la frialdad de la Universidad por la enseñanza en ESO y Bachillerato. Confieso que buscaba una vida más tranquila y me encontré con el gusanillo que la adolescencia y su aparente dificultad te aporta. Yo no sé si estoy llegando a ese momento en que la diferencia generacional va a ser tan grande que no me entienda ni me entiendan…de momento, creo que aún tengo alma de niña y, sobre todo, aún me recuerdo a mí misma de adolescente. Eso me ayuda a verles de otro modo.

Supongo que nunca acabamos de tener lo que queremos. Hubiese deseado cambiar alguna asignatura este año, pero no puedo dejar de ver la parte positiva de  las dificultades, así que con lo que tenemos haremos grandes cosas (o pequeñas, pero cosas).

Está el reto de dar Ciencias del Mundo Contemporáneo…dicen que no les gusta a los chicos, pero a mí me parece apasionante el descubrimiento de la ciencia, en el sentido más amplio. La posibilidad de tocar, aunque sea ligeramente, varios campos interesantes que responden mil preguntas. Habrá que buscar su curiosidad, tocar la experimentación, encontrar dentro de ellos ese explorador de la vida que todos llevamos dentro. Y mi estreno con los pequeños de 1ºde ESO…eso sí que va a ser para prepararse bien!!!

A mis 18 años (en el colegio) no  dejo de sentir ilusiones y de pensar que mi vocación docente es de los mejores descubrimientos que he podido hacer en mi interior. ¡Y que dure!

 

Cake!

Anuncios

Comentarios en: "Mi mayoría de edad… docente" (1)

  1. Muchas felicidades!! buena cifra manteniendo la ilusión, eso es genial. Este año también cumplo 20 en infantil y parece que empecé ayer, jejee Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: