Cómo ser profesora y no morir en el intento

Archivo para agosto, 2012

Lo que se nos viene encima

No quiero que sea mi primer post después de vacaciones un escrito oscuro y negativo, ni que el mismo título sugiera eso mismo, aunque es casi inevitable, viviendo los tiempos que vivimos.

He intentado desconectar de todo y tener tiempo para mi paz personal y mi estabilidad emocional, de cara a prepararme para un curso que promete cosas mejores y cosas peores.

Es ahora que empiezo a ver lentamente la película “La Educación Prohibida”, para no perder de vista una realidad que quiero tener presente desde el primer momento. Es ahora que voy leyendo, con calma, comentarios y escritos sobre la avalancha de despropósitos en materia de educación que siguen acumulando nuestros gobernantes.

Ahora es cuando no quiero desesperarme viendo cómo nos enfrentan a los profesionales de la educación, cómo se vuelve a actitudes contra natura favoreciendo la educación diferenciada, cómo los pasos que nos costaron dar hacia adelante nos empujan hacia atrás, cómo se convierte en negocio lo que es derecho.

Lo que nos viene encima no es grato. Vamos a tener que enarbolar mucha paciencia, tener la cabeza fría y el corazón caliente. Pensar en todo aquello en lo que creemos, buscar la manera de que no nos quiten la emoción por lo que hacemos y, sobre todo, hay que seguir aprendiendo.

Es fundamental que no perdamos las ganas de saber más, de tener conocimiento y de transmitir esa ansia de aprendizaje a nuestros chicos. No podemos permitir volver en todo a tiempos pretéritos, porque sabemos que en la ignorancia está el miedo, y en el miedo la sumisión, y en la sumisión los privilegios de unos pocos. Vivimos en una sociedad donde ya no caben desigualdades, por mucho que se empeñen, donde nuestro deber es dar oportunidades a todos para que sean personas que tengan afán de búsqueda. Nuevas personas para nuevos mundos.

¿Cómo sentir optimismo al inicio del nuevo curso?. Quizá centrándonos más en las caras de los nuevos alumnos (serán muchos, es verdad, pero no perdamos el gusto por conocerles uno a uno) y en cómo lo vamos a hacer para seguir adelante. Quizá no pensando en que hay que luchar hasta con algunos compañeros (eso no lo pienso hacer…).

Prefiero no concretar ni ahondar en temas particulares, no en este momento. Quizá cuando se me lleven los demonios en plena vorágine educativa… ahora solo respirar hondo y pensar en lo que se nos viene encima. Con calma.

 

Nube de etiquetas