Cómo ser profesora y no morir en el intento

Archivo para noviembre, 2011

Cosas de universitarios

Tenía ganas de que mi hijo mayor entrase en la Universidad. Primero, por él (que no vivía ya sino pensando en ello) y segundo, por la curiosidad que siento, como profesora, de saber qué se gesta por esos lares.

Me llegan las noticias previstas: algunos Power Points infumables llenos de letra, lo mismo que el profesor lee en ese momento (una de dos, me sobra el profe o el PP). La verdad, no en todas las clases.

Me alegra, por ejemplo, comprobar que los profesores de Aeronáutica tienen un grado interesante de educación emocional. Vale decir que los alumnos que llegan allí ya están motivados de por sí, pero ayuda tener buenos guías, bien preparados y que les animan en todo momento. Punto a favor.

Utilizan plataforma virtual de aprendizaje en entorno Moodle, también era de esperar. Atenea, se llama; completa, llena de recursos, de más materiales de los que ellos puedan llegar a leer en todo el curso. La biblioteca, tanto en versión 1.0 como en 2.0, me parece de lo mejorcito que tienen, con tantas posibilidades, con préstamos en EPUB, tan organizada…

Pero, sin duda, lo que me llama la atención es el modo en que los alumnos utilizan esas partes de su PLE que nadie había pensado que eran eso, motores de aprendizaje: Facebook y Skype, que usan para compartir y comunicarse.

El trabajo colaborativo se convierte, en la Universidad, en algo intrínseco y natural. El autoaprendizaje se vuelve algo necesario, y se accede a él formando grupos que contactan vía Facebook. Los chicos montan sus grupos cerrados, de acceso restringido, donde comparten documentos, artículos, apuntes escaneados, capturas de pantalla con resoluciones de problemas. Donde el chat sirve para dar soluciones conjuntas, compartir ideas comunes y no comunes, que plasman mediante conversaciones en tiempo real vía Skype.

De esta manera, con aprendizaje informal, mediante las mismas redes sociales que a veces muchos consideran objeto de distracción e, incluso, de mal uso, ellos aumentan su conocimiento, se preparan para un futuro de colaboración, donde las ideas aportadas al grupo, su discusión, la búsqueda de información y su puesta en común serán claves para el desarrollo de su trabajo.

Hoy leí un tweet que decía: “No  me dan miedo los jóvenes que usan las redes sociales. Me dan miedo los adultos que aún no las usan”. Con responsabilidad, consciencia y buenas ideas, Facebook o Skype se convierten en generadores potentes de conocimiento. Ahí vamos, al futuro.

 

Nube de etiquetas