Cómo ser profesora y no morir en el intento

Qué raro suena oir decir que a alguien le gusta su trabajo. Tal vez porque es un ideal que no siempre se cumple y, además, cuesta mucho esfuerzo llegar a alcanzarlo.

Primero, la vocación… una palabra en desuso en todos los sentidos. Aquello que sientes que debes hacer, aquello para lo que sabes que sirves, incluso aquello que amas y que se convierte en uno de los grandes sentidos de tu vida. Para mí, siempre fue el estudio de la vida, por eso me metí en el mundo apasionante de la Biología. Pero no sería sino bastantes años más tarde cuando descubrí que lo mío era la enseñanza.

Cuando estás en el aula el cerebro bulle. Localizas en poco tiempo el potencial del grupo de chicos que tienes delante y comienzan las ideas… qué necesitan, qué se puede hacer con ellos, cómo motivarles, cómo sacar lo mejor de ellos. Es un trabajo arduo, porque supone implicarte con ellos, algo peligroso, según algunos. Para mí, supone un conocimiento más profundo que conlleva saber qué les mueve, qué desean, cómo quieren las cosas. Y a partir de ahí, el trabajo se adapta al objetivo: el aprendizaje voluntario y aprovechado.

Desde que ando por Twitter (qué tendrá, que siempre sale en mis posts) la mente se me está hiperdesarrollando a base de maquinar, probar, participar, compartir, con todos aquellos que también aman lo que hacen e intentan cada día hacerlo mejor. Y todo ese ánimo que se contagia al profesor, también pasa al alumno, que comprende que superarse cada día le ofrece satisfacciones, y no sólo por las notas, sino por lo que aprende a nivel individual.

Queda mucho que hacer en la escuela de hoy, mucho por cambiar, pero la clave está en el entusiasmo del profesor, en nuestra capacidad para proporcionar medios de conocimiento válido. Que ellos comprendan que son útiles, autónomos, listos… ¡fuera con las autoestimas bajas! Y a crecer, en positivo… ellos y nosotros, que aún no terminamos.

Anuncios

Comentarios en: "Sobre proyectos y trabajo" (15)

  1. ¡Estar entusiamados nosotros mismos para poder entusiasmar a nuestros alumnos! ¡Totalmente de acuerdo! Si no, poco vamos a poder hacer…

  2. Si muchas y muchos nos planteáramos nuestra profesión de esta forma, otro gallo nos cantaría. En los docentes hay mucho de ilusión, de vocación, de querer aprender, de comprensión del alumnado. Pero todavía queda mucho de rutina, de comodidad, de amargura, de desilusión. Por mi tarea formadora y capacitadora estoy viendo una gran decisión, por ejemplo, en dos temas claves: competencias básicas y escuela 2.0. Ese es el camino. pero con las alforjas llenas de todo lo que tu has expuesto en esta estupenda entrada.

  3. Mamen González dijo:

    ¡Qué decir que no hayas escrito ya! Cansancio, si!! Preocupaciones, si!! Millones de horas, sii!! Satisfacciones, todas, hacen olvidar lo anterior: me gusta mi trabajo, cada día más; disfruto con él, cada día más; aprendo en él, cada día más; me sorprendo, cada día más… Comparto, con MAESTROS como vosotros (twitte) cada día más…

    • Nos cansamos a diario, hay momentos mejores y momentos peores, y siempre es un gusto contar con personas que sienten lo mismo que tú. Gracias, Mamen!!

  4. […] This post was mentioned on Twitter by Juan Ignacio Castro, Isabel Ruiz. Isabel Ruiz said: Nueva entrada en Educadores Hoy: Sobre proyectos y trabajo http://bit.ly/dOOglp […]

  5. Poner pasión en lo que se hace en la vida (incluido el trabajo) te ayuda a disfrutar y ser un poquito más feliz.
    Bonita reflexión.

  6. Silvia González Goñi dijo:

    Coincido contigo, Isabel: Twitter me ha hiperestimulado; gracias a vosotros participo más, se me ocurren nuevas ideas, estoy más receptiva, aprendo de vosotros y el sentirme apoyada me hace tener más ilusión y estar más convencida en lo que hago. Así que sólo me queda decir gracias.
    Me ha encantado tu post.

    • Nos hemos encontrado a través de este medio y hemos visto que lo que llevábamos en mente es compartido por muchas otras personas. Hay esperanza y eso nos motiva. Besos, niña!!

  7. Menuda suerte tenemos que trabajamos en lo que nos gusta y además nos pagan. Twitter y las redes sociales han sido un gran descubrimiento. Nos animamos unos a otros y mejoramos en una autoformación no reglada. Seguimos tuiteando.

  8. Sí Isabel, comparto que alrededor tenemos algunas razones para sentirnos frustrados y muchas para sentir que sirve para algo lo que hacemos. Una de las claves de la educación hoy es que no hay otra manera de hacerla que colaborativamente y el claustro que se ha formado en twiter ayuda y apoya. A seguir granito a granito.

    • El claustro tuitero sustituye el claustro real que no siempre se ajusta a la idea de educación que llevamos en mente. Y ayuda mucho!! Gracias y un abrazo, Alberto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: