Malos tiempos para la docencia

Entre crisis ecónomicas, sociales, políticas, de valores, y otras muchas que se pasean por ahí en estos tiempos duros para el ciudadano de a pie, parece que la docencia no es buena profesión.

Quizá porque se supone que enseñamos a los niños a defenderse económicamente mediante las matemáticas, socialmente con las tutorías y las humanidades, políticamente con la educación para la ciudadanía y la historia, en valores mediante la orientación tutorial y el ejemplo como profesores y adultos formados en mil batallas… y eso no interesa. No interesa la ciencia, ni  la poesía, ni que lean (que luego saben demasiado y protestan).

Los profesores sobramos. Quizá porque últimamente se mete en estos berenjenales la gente que lo siente, que cree en un futuro mejor, que miran más allá de los libros de texto y las programaciones encorsetadas y quieren futuros reales, llenos de imaginación y de creación, en un mundo que necesita tanto de lo intangible como de lo que es. Pero de lo que es ya han dado cuenta muchos, y ahora no hay para todos. Y nos recortan las posibilidades, la creatividad, las alas para seguir luchando.

Leo en un blog y en otro más cómo docentes excelentes, con mentes privilegiadas y corazones gigantes, tiran la toalla. Se trabaja lo que se paga, se claudica frente a un sistema equivocado delante de todo el pueblo. Y a veces dan ganas de claudicar, sí. De olvidarse de avanzar y recogerse en una ley del mínimo esfuerzo, entrando en un letargo profesional que, si no nos traerá alegrías, al menos nos dejará un trabajo remunerado (con la remuneración que el político de turno quiera, eso sí).

Pero, pensando en ellos, en los chicos, hay algo llamado conciencia que grita una y otra vez. Algo que no se paga con dinero, que forma parte de los ideales (aquellos ideales casi setenteros, démodés quizá, pero auténticos). No podemos permitirnos tirar la toalla, aunque estemos cansados, vapuleados, ninguneados por la sociedad, por los políticos… no podemos.

Porque nuestros niños son futuro, son inversión. Y lo que padres y profesores no hagamos por ellos y con ellos, no van a venir los demás a hacerlo. Porque perdemos profesorado en la pública, en la privada, a los interinos se les trata como a trabajadores de segunda y se olvidan de que la vida está en las aulas. No toda, ni dentro de los libros, pero sí muchas horas, muchos meses, muchos años.

No tengo propósitos para este nuevo año, no me gusta hacerlos (sobre todo, porque no los cumplo), pero si tuviese alguno, sería seguir dedicándome a la Educación, con mayúsculas. A abrir los ojos de los niños al mundo, a su propia sabiduría, a su propio potencial. Porque ellos pueden, si quieren… y quieren si les dejamos. Y aman y respetan cuando se sienten amados y respetados, y de ahí, al cielo matemático o literario.

No tirar la toalla, pese a todo. Ese es mi propósito. Pese a la subida del IRPF que nos va a dejan los sueldos de risa, a los recortes de profesores de apoyo en la pública. Pensemos en ellos… en lo que les podemos dejar aún. Para que el futuro de todos sea diferente al presente que tenemos. Yo no me rindo.

About these ads

77 responses to this post.

  1. Los cambios que experimentamos directamente nos involucran a todos, el sistema nos absorbe y debemos insertarnos y ser capaces de evolucionar junto a él para mejorarlo o morir en el intento, el problema es que, políticamente, nuestra labor vale nada.

    Responder

    • Pues eso es lo que hay que intentar, hacernos valer… no sé cómo, pero entre todos podemos.

      Responder

      • Posted by sacrajaimez on 8 enero 2012 at 10:46

        Gracias por tu reflexión en voz alta, por hacernos valer, y si sabes cómo, ya has hecho mucho con este escrito: hacer visible el trabajo bien hecho en las aulas y fuera de ellas de miles de docentes que de verdad creen que la Educación con mayúscula existe y que el alumnado que tiene la suerte de recibirla, con la colaboración de toda la comunidad educativa, no se quedará impasible sino que tendrá la capacidad de vivir con ética profesional y social… Otro mundo más justo y solidario es posible con profesorado y alumnado así.

  2. De acuerdo Isabel, esta es nuestra hora, la hora de dar lecciones, de nuestro compromiso con nuestros alumnos y sus familias, de saber estar a la altura de las circunstancias, de seguir trabajando con ilusión y con ganas. No, yo no voy a tirar la toalla, yo no me planto, conmigo no pueden y solo así podré mirar a la cara a los responsables de estos desaguisados y decirles: ” Indignos, mediocres, no os mereceis representarnos porque no valeis.”
    Feliz año a todos.

    Responder

  3. Yo tampoco me rindo. Ellos pueden y nosostros podemos.
    Buena entrada-regalo de reyes.

    Responder

  4. Hola Isabel, estoy de acuerdo contigo. Yo hace unas semanas escribí un sencillo manifiesto en mi blog. El cual se meneó un poco por ahí. Pero somos muchos los que estamos desanimados. Seguiremos al pie del cañón, eso seguro, pero con el sentimiento de que nos están machacando de forma muy injusta.

    En fin, vendrán tiempos mejores. Con gente como tú no hay duda. :)

    Responder

    • Yo también me desanimo a veces, me dan ganas de agarrarme al libro de texto y todo… pero les miro a ellos y no se creen que les vaya a hacer eso, y es cuando se me cambia todo. Vendrán tiempos mejores, pero tendremos que currarlo ;))

      Responder

  5. Posted by Mayti on 6 enero 2012 at 21:38

    Chapó, Isabel. Mi prurito profesional está y ha estado siempre por encima de todas las adversidades que me he ido encontrando en mi ya larga vida profesional y no pienso claudicar en lo más mínimo porque creo en lo que hago y sé que es importante.

    Responder

    • Les tenemos que dejar claro a esta clase política que lo que hacemos es importante. Que sus hijos tienen maestros, que los hijos de sus hijos tendrán maestros y que somos más de lo que quieren que seamos. Besitos, nena.

      Responder

  6. No serán buenos tiempos para la docencia, pero sí para la ilusión con nuestro trabajo, porque nos gusta, porque disfrutamos, porque servimos, porque somos l@s más importantes. ¿de verdad no son buenos tiempos?

    Responder

    • Ante la adversidad es cuando el ser humano despliega todo su potencial. Cuanto más nos fastidien, mejores nos hacen. Habiendo ilusión y rabia, hay todo.

      Responder

  7. Posted by Jon on 6 enero 2012 at 21:55

    Hola Isabel,

    Me tomo la libertad de hacer una reflexión en torno este tema tan interesante que has puesto sobre la mesa ;-)

    Me ha encantado el 2º párrafo, refleja muy bien el proyecto de nación que desde algunas esferas gobernantes no se prefiere.

    Creo que plantarse no es rendirse, quizás sea justo lo contrario. Decir basta ahora, puede ser una buena manera de mostrar que se está tomando el rumbo equivocado y que si no se modifica, seguirá yendo en la misma dirección (no a mejor precisamente).

    Es cierto que tenemos una gran responsabilidad sobre el futuro de las nuevas generaciones, pero ni más ni menos del que nos corresponde. Me viene a la cabeza lo de la tribu educativa (para educar a un niño hace falta toda la tribu). En esta tarea somos una pieza más (muy importante) pero no la única y ya es hora de que esto sea socialmente visible, comprendido y defendido.

    Si los profesionales de la educación (se supone que de esto algo sabemos) no somos capaces de mostrar a dónde nos dirigen los recortes, los ninguneos, las precariedades, las privatizaciones, la falta de valoración de la actividad docente, los puntos por cursillos, las evaluaciones no contextualizadas, … en la educación, quizás debamos aceptar que el quehacer de nuestra profesión es la antítesis del 2º párrafo y que realmente, no pintamos nada en el cometido de formar a las futuras generaciones. Quizás no plantarse sea el peor ejemplo que podemos dar a nuestr@s alumn@s, padres, gestores, administradores, políticos,… justo posicionándonos en las antípodas del magnífico 2º párrafo

    Ahí es donde me planto y trataré de no rendirme.

    Responder

    • Esa frase final me convence… yo también me planto ante los abusos, pero no me rindo en cuanto a lo que sé que tengo que hacer. No se trata de hacer como que no pasa nada, al contrario, se trata de luchar. Me ha encantado el comentario, gracias, compañero!!

      Responder

  8. Mi querida Isabel, admiro la entereza que tienes para enfrentar situaciones difíciles. También he leído en algunos posts, la situación que describes… Nuestro TL a diario desborda, a ratos, de indignación, desánimo, impotencia…y hasta yo, desde abajo del mundo, me indigno por el atentado contra la educación y salud que están padeciendo, entre otros… Solidarizo con esos tremendos profesionales que hoy están de alas caídas, pero su reacción es completamente natural y comprensible, sin embargo, no me cabe la menor duda, que ningún recorte va matar la ilusión de educar a nuestros niños como merecen, ni van a dejar de hacer lo que se tiene que hacer, pues los estudiantes, no son los responsables, por lo demás, sabemos que dentro del aula, son esos niños, con sus ganas, sus caritas de alegría, los que inyectan fuerza y ánimo. Un abrazote.

    Responder

    • No podemos seguir callando, tienen que oirnos, tienen que darse cuenta de que somos profesionales y que nuestro trabajo vale más que los desprecios a los que nos someten. Un beso y muchas gracias por estar ahí, compañera!!

      Responder

  9. Estoy contigo, Isabel.

    Da igual lo que digan, da igual lo que nos quieran desprestigiar, da igual que traten hacernos los máximos responsables de la crisis, da igual que pasen olímpicamente de nosotros y de nuestro trabajo, da igual lo que hagan o lo que digan… nuestro trabajo es mucho más importante que todo eso, nuestro trabajo es “mucho más que un trabajo” es una “actitud vital”, una mezcla de ilusión, utopía, pasión que está muy por encima de opiniones de quienes tienen una visión economicista de la educación.

    Yo no “tiro la toalla”, no pienso permanecer mudo, callado, inmóvil; hemos de hacernos oír, hemos de luchar, de pelear con todas nuestras armas, porque estamos con la razón, porque la justicia nos acompaña y, por encima de todo porque nunca, repito, nunca hemos de olvidar que “la educación es un arma cargada de futuro”.

    Gracias, Isabel.

    Responder

  10. Y cómo nos vamos a rendir Isabel, si como dice José Antonio Marina, nuestro trabajo/pasión es la educación, la tarea más hermosa del mundo. Aunque caigan chuzos de punta, contra viento y marea, somos maestr@s y esto si que es para toda la vida ¡Precioso y sentido artículo, de los que nos acercan! Un abrazo MAESTRA.

    Responder

  11. Posted by cpaez01 on 6 enero 2012 at 23:29

    Continuemos Isabel, siempre adelante, parando sólo a disfrutar de la compañía de otros “loco@s maestr@s” donde comentar, reir y maquinar nuevas experiencias y proyectos y compartir sus logros.
    Nos seguimos ilusionando :) un abrazo

    Responder

  12. Pues sí, Isabel. ¡ Resistiremos ! Esta profesión nos ayuda a superar bastante los inconvenientes que nos ponen. Pero eso sí: sé quién es el enemigo y ni agua.
    Salud, compañera.

    Responder

  13. Gracias, Isabel, por tu inyección de ánimo. Somos muchos los que pensamos y sentimos como tú. Si nada era fácil antes, menos va a serlo ahora.Pero ¿dónde está el mérito si no hay dificultad? Un saludo.

    Responder

    • Sería estupendo si cada quién trabajase con tranquilidad, dando lo mejor de sí mismo sin sentirse contínuamente cuestionado por la política y la sociedad. Pero como no es así, tendremos que levantarnos ante cada caída. Abrazos!

      Responder

  14. Desde luego, por mi parte, siempre intentaré que no sean los chavales los que paguen el pato del desaguisado en el que nos han metido, pero creo que no claudicar implica tanto seguir educando con las mismas ganas como no ceder ante el estrangulamiento que empieza a sufrir la educación en este país.

    Responder

  15. [...] Malos tiempos para la docencia « Educadores hoy. compartirMe gusta:Me gustaSé el primero en decir que te gusta esta post. Publicado en Educación [...]

    Responder

  16. Posted by Miguel Caro Caro on 7 enero 2012 at 0:39

    Estoy a un año de la “jubilación” y pienso seguir otros cinco años más. Soy optimista y creo que como todo, es cuestión de tiempo y de fe. Maestr@s de la mano de padres y madres y todo es posible. Los maestros enseñamos y los padres, madres, abuelos, abuelas, títos , titas etc educan. Lo que quiero decir es que la “educación” es cosa de tod@s. Buen día, suerte y ánimo.

    Responder

  17. Así es, seguiremos igual, con toda nuestra ilusión, porque los que estamos en esto por vocación sabemos que la educación es el futuro de nuestro país.

    Responder

  18. Yo tampoco me rindo. Vamos, es que ni siquiera siento muchas veces que esté luchando contra nada ni nadie que no sea yo misma. Hay muchas formas de salirse del tiesto y, desde que me di cuenta de la mierda sistema que tenemos, he desarrollado capacidades creativas y creadoras que ni siquiera sospechaba que pudiera tener alguien como yo, así que quedo muy agradecida a los malos y las malas, que además son pocos y cobardes.
    Dignificar nuestra profesión, si es que eso es tan importante, es solo tarea nuestra. Trabajar como si no necesitáramos el dinero que nos quitan para tirarlo en banalidades, como si los insultos chocaran contra un impermeable de profesionalidad que sin duda llevamos, trabajar divirtiéndonos, son buenos tiempos gracias a Internet, y aliarnos con los más interesados: el alumnado y sus familias.
    Aprendamos marketing (pedagógico), vendamos bien nuestro artículo, alimentemos nuestra autoestima y nuestra seguridad en nosotros mismos y …

    ¡¡¡que te den candela, #espequémalaeres!!!

    Yo siempre he trabajado lo que necesitaba, y ahora haré lo mismo. Y esperaré sentada tranquilamente a ver si hay suerte y me vigila alguien antes de que me jubile, porque a día de hoy no siento que a nadie le importe si lo hago bien o mal, salvo a mí misma.

    Responder

  19. No se puede decir mejor. Gracias por expresarlo tan bien

    Responder

  20. Pues si tú no te rindes, yo tampoco.

    Otra cosa son los ritmos, el cansancio y el descanso, la pausa y la reflexión. Pero estoy convencido de que podemos cambiar mucho como profesionales y ciudadanos activos. Porque cuando se hayan ido los que ven la educación como un proceso no democrático, nosotros aún estaremos aquí.

    Responder

    • Nosotros estaremos porque nos han dado muchos palos y, aún así, tenemos madera para devolverlos de modos más civilizados. Ya se darán cuenta, tarde o temprano. Me alegra que me hagas compañía en esto. Un beso!!

      Responder

  21. ¿Cuándo han sido buenos tiempos para la docencia? ¿Cuándo se decía “pasas más hambre que un maestro de escuela”? ¿Cuándo se tenían 40 alumnos por aula, en los 70 y 80? Enseñar bien, ser un buen docente, nunca ha sido fácil; de ahí el mérito y el valor de conseguirlo. Decía Frato, en una conferencia el otoño pasado: Los buenos docentes siempre han sido desobedientes.
    Coincido con Lola Urbano en no sentirme especialmente perseguido ni controlado; a veces creo que nuestro trabajo es tenido por irrelevante por los que no lo conocen. Sabemos que no es así, pero la ausencia de control efectivo sobre el mismo es desconcertante.
    Hoy en día han cambiado los paradigmas culturales, la manera de abordar el conocimiento es diversa y cambiante… Por otra parte, la función pública está bajo sospecha porque gozamos de una estabilidad laboral que otros anhelan y reclaman, o critican sin más. Nos rebajan el sueldo, eliminan puestos de trabajo en pos de la eficiencia; pero luego, no se controla nada de lo que se hace en los centros (sé que hay excepciones, pero son eso).
    Por mi parte, espero volver el lunes a mi clase de cuarto EP, con ganas de afrontar el trimestre, intentando que cada día sea diferente, no una copia repetida del mismo día.

    Responder

  22. Solo puedo dar las gracias a Isabel por expresar tan bien el sentimiento ambivalente que se nos instala de vez en cuando. Ahora el clima es más hostil, pero llevo años observando que muchos compañeros siguen siendo unos grandes profesionales a pesar de las medidas absurdas, de la preocupación superficial sobre educación de unos y otros…
    Ahora que se pone de manifiesto qué es lo importante para nuestros dirigentes (cualesquiera que sean) es cuando nuestra labor toma más relevancia, pese a que nos vamos a sentir más solos que nunca.
    Un saludo. Es un gusto leerte, tanto en estas reflexiones como cuando uno abre el portátil a las 8 de la mañana y ya aparece tu saludo en twitter.

    Responder

    • En la soledad se gestan las grandes ideas. Y no estamos solos, nos tenemos entre nosotros, a los chavales y a las familias que nos apoyan porque saben lo que hacemos. Me hace ilusión que me sigas desde tempranito ;)

      Responder

  23. He escuchado muchas veces a excelentes profesores decir que están cansados de todo, que ya no tiene sentido, que es mejor bajar los brazos, que “voy a cumplir mi horario y nada más”, pero a la hora de la verdad, se dedican a enseñar con la misma pasión de siempre. La vocación es fuerte, y aunque sería bueno ayudarla (con buenos salarios, valoración y reconocimiento, y recursos educativos adecuados), derribarla es casi imposible. Me alegra ver que las palabras finales de tu post son “yo no me rindo”.
    Al fin y al cabo, como bien dice Salvador Barrientos en su comentario, ¿cuándo han sido buenos tiempos para la docencia? En mi país, si los hubo, fueron antes de que yo naciera…
    ¡Ánimo! Que, si no nos queda nada, al menos nos consolaremos con la sensación de que nuestra tarea se ha tornado épica.

    Saludos, desde Argentina,

    Pablo.

    Responder

    • No quisiera ser protagonista de un drama épico, la verdad… tengo muy mal perder ;)
      Sólo quisiera que se reconociese la importancia de la educación en un país maltratado por especuladores, ladrones y corruptos, para que no se repitan. Un abrazo y saludos desde el otro lado!!

      Responder

  24. Sí resistí 16 años cobrando apenas unos 400 € ( que es el equivalente a un sueldo promedio de un maestro argentino), sí resistí también todos los Grandes problemas de recortes, creación de impuestos para pagarnos y luego no veíamos ni un centavo, si resistí huelgas de casi un mes con las consecuencias que todos conocemos( no cobrar), si resistí falta de recursos humanos y económicos, cómo no voy a resistir ahora en este lado del charco? Es grave la situación de recortar nuestro salario, pero con mi experiencia puedo asegurarles que aún tenemos muchas cosas muy buenas, como son los recursos humanos y materiales ( aunque crean que no es así) Y sé de lo que estoy hablando. Espero que much@s sigamos en el camino elegido, que es ser profesional de los pies a la cabeza, capacitándonos en beneficio de nuestros alumn@s. Ojalá que de esta situación salgamos más fortalecidos, y con la plena seguridad que ser Maestro es y será siempre nuestra mejor elección.
    Saludos
    Silvina ( que tengo dos carreras, jejeje..como me cachondea mi hijo. “la de maestra”! )

    Responder

    • Gracias por la esperanza frente a la adversidad, Silvina. Espero que, aparte de resistir, también sepamos traer un poco de cordura a tanta tontería. Besos!

      Responder

  25. Siento ser el discrepante en la maravillosa teoría de lo vocacional y altruista de nuestra profesión. He sido un docente no vocacional, reconvertido en alguien a quien le gusta y encanta su trabajo.

    Lamentablemente, la postura de hacer más por menos que algunos promulgáis adolece de un grave defecto: el demostrar a quien está queriéndose cargar el sistema que aún hay docentes capaces de “pasar por el tubo”.

    Mi dosis de vaselina se ha acabado y, creo que los alumnos (y no sólo ellos, ya que la Educación es, en definitiva, algo positivo para la propia sociedad) se merecen mucho más que algunos que traguemos con lo que nos echen.

    Ni soy más privilegiado ni menos que otros. Están venciendo y no nos damos cuenta. Seguimos haciendo más y más con muchísimo menos. Hay interinos que se van a la calle, ratios insostenibles, edificios sin calefacción, funcionarios desmoralizados, etc. No creo que eso se merezca seguir haciendo lo mismo o más que antes.

    Es un error de concepto y de falsa perspectiva. No perdamos de vista que lo único que hacemos siguiendo como si nada hubiera pasado (o, incluso a la japonesa, haciendo mucho más que antes) es un error de bulto. No estamos beneficiando a los alumnos y somos un flaco ejemplo para ellos. Beneficiamos a los culpables de la situación actual.

    Yo sí que pienso en ellos y en la sociedad. Por ello, me planto.

    Responder

    • Entiendo cómo te sientes, ya que he vivido algunas de estas decepciones contigo. Sé lo que quieres decir, aunque no comparta el modo de plantarse. Pero lo que está claro es que no podemos seguir callando y cerrando los ojos.
      No pretendo pasar por los tubos, como te comenté antes… no deseo eso para nuestra profesión.
      Ojalá entre tu postura y la mía hagamos que se entienda nuestro descontento y nuestra desilusión ante el sistema. Sigamos adelante, un abrazo, Jordi, y gracias por el contrapunto.

      Responder

  26. Feliz año, Isabel. Eres muy buena.

    Yo no tiro la toalla, tirarla sería dejar de vivir disfrutando una buena parte de mi tiempo, ni quiero, ni puedo. La conciencia y la responsabilidad las siento como inherentes a mi persona.
    Por otro lado, del sueldo y tiempo que me dejen por esta profesión -en la que no creo que haya nadie en su sano juicio con intención de enriquecerse- no me gastaré un céntimo de más, por la misma responsabilidad que mencionaba, es de mi familia y a ella se lo debo. Para robar ya hay demasiados voluntarios.

    Un fuerte abrazo.

    Responder

  27. Posted by Carmen Iglesias on 7 enero 2012 at 20:49

    Yo también quiero dejarte mi pequeño comentario para expresar una vez más la admiración que siento por ti. ¡Eres muy grande, Isabel, nunca tires la toalla!

    Responder

  28. Posted by Marta on 7 enero 2012 at 21:02

    Totalmente de acuerdo en todo lo que dices, yo también soy profesora de ciencias, concretamente de física i química, asignaturas que se suelen considerar muy difíciles. Yo me esfuerzo para que me entiendan, si hace falta hago teatro, canto, bailo,… lo que sea.
    Pero a veces me desanimo, con tan mala fama que tenemos, los recortes, lo mal que nos tratan, y vayas donde vayas, siempre hay alguien que nos critica. Yo tengo mi conciencia y peinso que los chicos no tienen la culpa y que debo seguir luchando, però y los de arriba? ¿Tienen algo de conciencia? ¿Tenemos que ser nosotros los responsables en este mundo?
    Mi herramienta consiste en pasarmelo lo mejos posible, intento disfrutar en clase con mis alumnos, no entro pensando que voy a la guerra como algunos solegas míos, y esto los chicos lo notan, y de verdad funciona.
    Marta.

    Responder

    • Marta, siempre hemos sufrido en nuestra profesión. Y no consiste en sufrir, sino en demostrar que somos necesarios y valiosos. Si nuestros chicos lo ven así, empezamos a estar pagados. Luego, deben verlo los que hablan sin saber. Un abrazo!!

      Responder

  29. Me ha gustado tu post. Puedo compartirlo… incluso matizando que más allá de toda la problemática económica actual, la educación no está valorada. Ni desde el estado ni desde la propia sociedad. Lamento que sea así.
    Sin embargo yo personalmente no quiero claudicar. Para mi educar es algo que tengo en la sangre (¡que pedante suena!) y me llena. Pese a que no esté de moda.
    Y creo que somos muchos en esta misma línea. Da igual en la pública que en la privada.

    ¡Educar es hoy más necesario que nunca! ¡No os desaniméis!

    Responder

    • No lo está, para nada… la gente se fija en las naderías, en lugar de en lo importante. Pero lo que nos ha de llevar adelante es ver a nuestros chicos crecer y desarrollarse como personas de futuro. Eso lo vale todo. Abrazos!!

      Responder

  30. Posted by @laclasedelaura on 7 enero 2012 at 22:16

    Me encantó leer tu post. Yo no me rindo, me planto. Seguiré acudiendo a mis clases con la misma ilusión e ímpetu que antes, con las mismas ganas de innovar y con la mima ilusión. Porque para mí, dar clase es algo más que un trabajo, es algo que rige mi día a día, cada vez que enciendo el ordenador, me conecto a twitter o leo un libro… Soy incapaz de calcular las horas del día que dedico a investigar, innovar, y a preparar clases y corregir. Obviamente más que las famosas 37’5 h.
    Sé que me va costar, pero me planto… Mis alumnos no se merecen menos, y no lo obtendrán pero no puedo, ni quiero seguir a este ritmo. Regalando mi tiempo gratis y a cambio de ofensas. Porque que no me lo paguen al precio de mercado, lo asumo, pero que me denigren me hunde. Y lo digo con onocimiento, yo trabajé seis años en una multinacional, y trabajé duro y muchas horas al dia. En un departamento muy bien pagado, marketing. Me fui de alli porque deseaba conciliar la vida familiar con la profesional. Descubrí el mundo de la docencia y desde entonces intento conciliar esta con mi visión empresarial.
    Sé que será difícil para mí, pero mi familia se lo merece, mi tiempo libre no se lo voy a regalar. No pido mas dinero, lo que más me ha dolido ha sido la manipulación mediática, las mentiras y el desprestigio. Más, cuando sacrifico tiempo de mis tres hijos por mi trabajo; pero ya no más, y sé que lo digo en caliente, a sabiendas de que va a suponer un sacrificio y esfuerzo de autocontrol. No pedía más dinero, aunque lo de que nos bajen el poder adquisitivo dia a día me duela, pedía una palmada en la espalda…
    Así que sopeso, ¿mis hijos o mis ansias por hacer algo distinto todos los días en mi trabajo? En mi caso lo han conseguido, ya no me engañan más. Seguiré trabajando, y mucho. Seguramente más de lo que me propongo, pero mi tiempo “gratuito” no será el mismo. Seguiré innovando porque no sé hacerlo de otra manera, no quiero hacer lo de siempre, no me gusta dar las clases tradicionales, pero me ajustaré, en la media que me sea posible, a mis horas. Las que Espe dice que hago, y que todavía, creo, que duda que sea ciertas…

    Perdón si hay algún error tipográfico… Tengo problemas con el teclado de mi dispositivo. Y el auto-corrector se me revela…

    Responder

    • Ahí está la diferencia… plantarse y rendirse. Dos conceptos que no hay que confundir. Está claro que el tiempo vale dinero, y con eso no van a contar, ni en tu caso ni en el mío. Un abrazo.

      Responder

  31. Serán malos tiempos para la lírica pero muy buenos, gracias a estos espacios que hasta hace bien poco no teníamos, para generar debate y no dar la callada por respuesta.

    Con colegas como tú, y tantos otros que pululan o no por la red, vamos a poder cambiar el chip a más de uno y …. de mica en mica s’omplirà la pica ;-)

    Abrazo enorme compi!

    Responder

  32. Es muy triste hacer este tipo de comentarios, pero si hay algo bueno en este tipo de crisis, es que ayudan a abrir los ojos. Aquí hay muchos comentarios en esa dirección, yo haré mi aporte:

    1.- Aquí se privatizaron mas de 38 empresas del Estado. Sus dueños ahora son “los mercados”
    2.- El dinero que esas empresas estatales aportaban a la financiación del gasto social, ahora se va a “los mercados” y un mínima parte vuelve vía impuestos a todos nosotros. La mayor cantidad de impuestos son pagados por los de a pie y no por los dueños y amigos cercanos de “los mercados”, el ejemplo más reciente: aumento del IRPF de los sectores medios y bajos 1.600 millones de euros, aumento del IRRPF de los sectores de altos ingresos 600 millones de euros.
    3.- Como la utilidad de las antiguas empresas del Estado ahora se va al bolsillo de “los mercados”, El gasto social genera en déficit y para solucionar el problema, se aplican recortes y amenazas que afectan a los de a pie.
    4.- ¿Alguno de los lectores ha escuchado a algún gurú de la economía o de medios masivos de desinformación hablar de nacionalizar las empresas para reducir el déficit? Ups…, me olvidaba que eso no beneficia a “los mercados” sino a las personas de a pie y además no es políticamente correcto.
    5.- En vista y considerando el descaro de “los mercados”, no sería mala idea que los próximos recortes se hagan con una guillotina bien afilada a la medida de “los mercados”

    Responder

  33. Posted by Fauno on 8 enero 2012 at 0:47

    Cito:

    “Pero, pensando en ellos, en los chicos, hay algo llamado conciencia que grita una y otra vez. Algo que no se paga con dinero, que forma parte de los ideales (aquellos ideales casi setenteros, démodés quizá, pero auténticos). No podemos permitirnos tirar la toalla, aunque estemos cansados, vapuleados, ninguneados por la sociedad, por los políticos… no podemos.”

    Curiosa profesión la suya. Debería seriamente considerar renunciar a su sueldo y educar (asume usted toda la carga de semejante tarea) gratis.

    Los poderes fácticos utilizan una estrategia en tenaza con un doble mensaje: (1) el funcionariado trabaja poco; (2) el profesorado debería ser vocacional y debe sacrificar todo para desarrollar dicha vocación. Por supuesto el que no este dispuesto a este sacrificio que deje tan noble profesión.

    Con los cantos de sirena que usted vierte contribuye plenamente al movimiento del segundo brazo de tenaza. Sea coherente, renuncie a su sueldo y trabaje gratis total, ¿o tal vez está usted a la espera de un cargo en la administración educativa, con la que comparte curiosamente el mensaje?

    Responder

    • Me alegra comprobar que es usted todavía más simplista que yo… deduzco, por el comentario, que no comparte mi profesión. Ahí volvemos a lo de siempre… si no se entra en las aulas, no se sabe lo que ocurre, ni lo que se necesita, ni con qué estamos topando.
      Es evidente que no tengo, ni yo ni mis compañeros, ninguna gana de trabajar gratis… hasta el día de hoy no somos lerdos, digo yo. Lo que defiendo es otra cosa que creo que está bien expresada en los “cantos de sirena”, que estoy convencida que no son tales.
      No soy funcionaria, y lo que haga con mi vida creo que no es asunto suyo. Lo mío es la educación (compartida, por supuesto… de ahí lo simplista que le veo) y, dentro de ella, el bienestar de mis alumnos de manera que no implique retroceso para los docentes.
      De todos modos, es usted muy libre de interpretar las cosas a su modo y, por supuesto, de expresarlo públicamente.
      Le invito amablemente a que tome un lugar en las aulas y se maraville o se horrorice con nosotros.

      Responder

    • Para Fauno.
      Desde luego tus declaraciones no tienen ni pies ni cabeza. Una cosa es la actitud vital, vocacional de cada persona ( y de muchos profesores es la educación -algunos hemos sido incluso voluntarios en movimientos educativos-) y otra cosa es el trabajo digno y el salario justo. Y el reconocimiento social.

      El médico es un profesional que merece su reconocimiento, pues su trabajo bien hecho beneficia a toda la sociedad. Ese trabajo se valora económicamente y también en términos de “salario emocional”, de reconocimientos. Las dos cosas son importantes. Si el trabajo médico se ritualiza, se realiza sin interés más allá de hacer las cosas bien, se despersonaliza. Y la medicina no es tan eficaz ni siquiera en el plano físico si se pierde la parte humana del proceso: eso (el trato humano, la vocación de servicio) sólo lo da la vocación y el interés personal, nunca el salario por bueno que sea.

      Lo mismo vale para el educador. Para el maestro, queen mi opinión es más que un profesional de la enseñanza. Pero también eso.

      Isabel… este tipo (Fauno) es un auténtico troll (por no decir un impresentable). ¡Ánimo!

      Responder

  34. No tengo ningún criterio técnico para responder. No soy parte del sistema educativo, pero sí soy parte de una Sociedad que, voluntariamente o no, educa a las generaciones jóvenes. Y estoy muy arrepentido de no haber visto los problemas hasta que no he tenido hijos en edad escolar. Solo quiero decir que nuestra sociedad trata con más dureza a las profesiones que más vocación requieren. Y especialmente a aquellos de los que sólo nos acordamos cuando se cometen errores. Ojalá tengamos suficiente memoria como para arrepentirnos de lo que hoy estamos permitiendo,

    Responder

    • Pedimos ayuda a los padres, ya no sólo para que cumplan con su gran labor en la educación y nos dejen el camino más allanado, sino para que presionen ante los políticos sobre la necesidad de no maltratar más a la escuela. Vosotros podéis!!

      Responder

  35. Gracias por la entrada, Isabel. Un debate, el nuestro, enriquecedor totalmente y al que se le añaden múltiples aristas.
    Primero comentar, como dicen Laura y Jordi, que en estos momentos estamos viviendo, especialmente en Madrid y Valencia, un ataque sin precedentes contra la enseñanza, en concentro, la enseñanza pública, con los mayores recortes y el mayor desprestigio hacia nuestro trabajo que nunca he os conocido. Se esta trabajando en una condiciones insoportables, indignas, por debajo de los mínimos que quisiéramos para cualquiera de nuestros hijos. Estas condiciones no tienen más objetivo que el dejar a la Escuela Pública como un reducto de beneficencia para la población que no pueda permitirse la red concertada o la escuela privada. No tener, como es mi caso, sillas y mesas para todos mis alumnos no es ser mediocre, en absoluto, es trabajar sin las mínimas condiciones y no reivindicar que éstas sean las mejores, es apoyar al sistema de políticos neoliberales que piensan que no merecemos servicios públicos de calidad.
    Innovar, trabajar en proyectos colaborativos, estar en las redes de profesores personalmente me da la vida y no voy a renunciar a ello, soy así. Otra cosa es que mi tiempo se lo robe a mi familia a cambio de nada, peor, a cambio se descrédito, de insultos, de agravios constantes, de tener que pedir perdón por ser funcionario y otras vilezas que nos dicen a diario.
    Comprendo que no quieres ser derrotista, que no quieres dejar que esto nos anule pero trabajr como si nada ocurriera es lo que quieren. Cito palabras textuales de nuestro político de Madrid ante el recurso planteado contra los recortes:
    “Los centros están funcionando con normalidad. Los alumnos están recibiendo sus clases, los horarios se cumplen…” bla, bla, bla, pero ese director general, el Sr.. zurcirá, supongo que tendrá en su despacho sillas para todos los que lo usen, y calefacción, y ordenadores, y teléfono movil y todo lo necesario para hacer su trabajo mientras que yo no lo tengo. Pierden mis alumnos, pierdo yo, pierde la Educacion pero no les importa.

    Estamos, me temo, ante una cuestión política y no vocacional. Si no hacemos algo hoy, nuestros hijos algún día nos pedirán cuentas por haber dejado hundir los servicios públicos.

    Un abrazo enorme y gracias por tu pasión, Isabel.

    Responder

    • Sabes que estoy contigo y con todos nuestros compañeros, que sigo todo el proceso de cerca y apoyo en todo lo que puedo, que aunque nosotros también estamos maltratados, lo vuestro es una vergüenza intolerable, y me tienes ahí.
      No quiero que este post sirva para dejar las cosas como están, sino sólo para indicar que nuestro trabajo, en sí, va más allá de las políticas, aunque lo que no se puede es no hacer nada.
      Admiro la lucha que lleváis a cabo en Madrid, los centros no funcionan con normalidad y las cosas no son normales… no vamos a dejarlas así.
      Gracias a ti por todo, Víctor, un abrazo y un gran beso!!

      Responder

  36. Ya sabes que te admiro, que sé que tú nunca tiras la toalla, pese a las dificultades, que las tienes y muchas.
    No podemos tirarla, pero tampoco le tenemos que facilitar las cosas a la administración, porque siempre cuentan con lo mismo, con el voluntarismo del profesorado vocacional.
    Y como dice una de mis frases favoritas, tienen que entender que si creen que la educación es cara, que prueben con la ignorancia (de Einstein).
    Un abrazo enorme.

    Responder

  37. Gracias por escribir estos post que ayudan a que la esperanza, la ilusión en lo que estamos haciendo, continúe a pesar de los pesares que nos acechan.
    Un abrazo y ni se te ocurra tirar nuestra toalla!!. B7s.

    Responder

  38. Adelante, Isabel… Excelente reflexión… ¡Juntos podemos!

    Responder

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 25 seguidores

%d personas les gusta esto: